El Hostal A Nuestra Señora de La Paloma, ubicado en Madrid, ofrece WiFi gratuito en todas sus instalaciones y se encuentra a solo 250 metros de la Puerta del Sol. Este alojamiento dispone de 12 habitaciones con opciones que incluyen baño privado, balcones y vistas a la ciudad.
Situado a solo dos minutos a pie de la Plaza Mayor y rodeado de tiendas, bares y restaurantes, el hostal ofrece fácil acceso a las principales atracciones. El Palacio Real de Madrid está a menos de 10 minutos caminando, mientras que Puerta de Atocha se encuentra a menos de 2 km. El aeropuerto Madrid-Barajas es accesible en coche en aproximadamente 20 minutos.
Las habitaciones climatizadas cuentan con televisores pantalla plana y escritorios para trabajar. Los huéspedes pueden disfrutar de comodidades como aire acondicionado individual, calefacción, suelos de madera, armarios o roperos, planchas, ropa de cama sin plumas incluyendo almohadas hipoalergénicas, toallas y cunas para bebés disponibles bajo petición. Las cocinas americanas están completamente equipadas con frigoríficos, microondas y utensilios para facilitar la autosuficiencia.
Entre los servicios del Hostal A Nuestra Señora de La Paloma destacan recepción abierta las 24 horas con asistencia personalizada y consigna para equipaje. El acceso mediante ascensor garantiza comodidad para todos los huéspedes. Los baños privados cuentan con ducha, secador de pelo y artículos gratuitos como amenidades básicas. Además incluye enchufes junto a las camas para cargar dispositivos electrónicos e incluso adaptadores para viajes.
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El alojamiento se situó en pleno centro de Madrid, muy cerca de la Plaza Mayor, lo que facilitó el acceso a tiendas y restaurantes. El interior conservaba un aire histórico con escaleras desgastadas por el tiempo, aunque contaba con ascensor a pesar de la antigüedad del edificio. Las habitaciones resultaron limpias, tranquilas y bien decoradas, con camas cómodas y duchas agradables. El personal ofreció un trato amable y siempre estuvo dispuesto a ayudar durante toda la estancia. La entrada estaba señalizada con una pequeña placa al lado izquierdo de la puerta, lo que ayudó a identificarlo fácilmente entre los hostales cercanos.
