El hotel Catalonia Gran Vía Madrid, de 4 estrellas, ofrece una terraza con piscina al aire libre y vistas a la ciudad. Está situado en el centro de Madrid, entre la Puerta del Sol y la Plaza de Cibeles, en un encantador edificio histórico que data de 1917 y es conocido por sus hermosas vidrieras.
La Galería de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo del Prado se encuentran a menos de 10 minutos a pie. La estación de Atocha está aproximadamente a 20 minutos andando, brindando acceso a los trenes AVE de alta velocidad.
Las habitaciones del Catalonia Gran Vía Madrid están decoradas en tonos neutros e incluyen televisores inteligentes con satélite equipados con aplicaciones Chromecast. Muchas disponen de terrazas privadas con jacuzzi y espectaculares vistas al skyline madrileño. Todas cuentan con Wi-Fi gratuito, aire acondicionado individualmente regulable, escritorios de trabajo, cajas fuertes, minibares, cafeteras (incluyendo opciones Nespresso), secadores de pelo, albornoces y zapatillas. Los baños incorporan bañeras tipo spa o duchas efecto lluvia junto con artículos de tocador premium.
Los huéspedes pueden disfrutar tanto cocina mediterránea como internacional en el restaurante del hotel y cócteles en su bar. Las instalaciones incluyen un pequeño gimnasio equipado con máquinas cross-trainer y kits para hacer ejercicio además servicios de masajes. El establecimiento ofrece limpieza diaria además servicio lavandería que incluye planchado y tintorería. Entre las comodidades adicionales destacan Wi-Fi gratis en todas las áreas, opciones para aparcamiento incluyendo estacionamiento público, solárium, rincón internet, alquiler de coches, asistencia turística, ascensor, zonas lounge, recepción abierta las 24 horas.
Planea tu escapada y encuentra tarifas exclusivas en sleephotelsmadrid.com para tu reserva.
Habitaciones: 169Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Catalonia Gran Vía Madrid
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El hotel se situó en pleno centro de Madrid, a poca distancia a pie de numerosos bares, restaurantes y lugares de interés. Las habitaciones resultaron amplias, limpias y modernas, con vistas muy bonitas. El personal mostró una atención amable y constante durante toda la estancia. El desayuno destacó por su variedad y buena calidad. Para acceder a la última planta fue necesario subir escaleras desde el sexto piso, ya que no había ascensor disponible en ese tramo.
