El Hostal Tokio, un alojamiento de 1 estrella, ofrece Wi-Fi gratuito y habitaciones con aire acondicionado en Madrid, a solo 400 metros de la estación de metro Gran Vía. Este hostal cuenta con 15 habitaciones que ofrecen vistas a la ciudad y baños privados.
A poca distancia a pie, los huéspedes pueden visitar importantes puntos culturales como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen Bornemisza, todos accesibles en menos de 15 minutos caminando. Su ubicación céntrica también sitúa numerosos bares y restaurantes cercanos para opciones gastronómicas cómodas. Hay aparcamiento disponible cerca del hostal por un cargo adicional.
Las habitaciones del Hostal Tokio incluyen caja fuerte para portátiles, calefacción y baño privado equipado con bañera o ducha y artículos de aseo gratuitos como jabón corporal y champú. Cada habitación dispone de televisión pantalla plana, escritorio de trabajo, teléfono, caja fuerte convencional, sofá cama como zona de descanso, plancha con tabla correspondiente, toallas y ropa de cama hechas con almohadas sintéticas no plumón sobre suelos de baldosa o mármol. Algunas estancias cuentan con balcón que da a la ciudad.
Entre los servicios al huésped se encuentran limpieza diaria junto con atención personalizada en recepción y consigna para equipajes. El edificio ofrece acceso mediante ascensor hasta las habitaciones así como detectores de humo y extintores para mayor seguridad. En las instalaciones hay máquinas expendedoras con bebidas y snacks disponibles mientras que las cocinas totalmente equipadas disponen tanto menaje como electrodomésticos incluyendo frigoríficos, lavavajillas,microondas,cafeteras e instalaciones para preparar té.
Reserva tu habitación en sleephotelsmadrid.com y disfruta de precios competitivos y una estancia de primera.
Habitaciones: 15Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hostal Tokio
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Habitación limpia y ordenada, con ascensor y un lugar para dejar el equipaje el día de salida. El personal fue amable y servicial, aunque hablaban poco inglés, por lo que hizo falta usar español o una app de traducción. La ubicación resultó muy céntrica, en un barrio bonito con tiendas vintage y restaurantes locales cerca.
