El Apartamento Barajas-aeropuerto Mercurio B, ubicado en el distrito de Barajas en Madrid, cuenta con entrada privada y habitaciones insonorizadas. Este apartamento de una habitación ofrece conexión WiFi gratuita en toda la propiedad y vistas a una calle tranquila. Está situado a solo 1 km del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y a 5,8 km de IFEMA.
La propiedad también se encuentra convenientemente a 12 km de la estación de tren Chamartín, a 14 km del Museo Thyssen-Bornemisza y del Estadio Santiago Bernabéu, así como a menos de 15 km del Parque El Retiro, la estación de metro Gran Vía y la propia Gran Vía. La estación Puerta de Atocha - Almudena Grandes está a 17 km.
El alojamiento dispone de un salón con aire acondicionado, un dormitorio separado con una cama, baño equipado con ducha accesible sin escalones y secador de pelo. La cocina americana está totalmente equipada e incluye placa vitrocerámica, frigorífico, microondas, cafetera junto con utensilios para preparar té y café, tostadora, hervidor eléctrico, menaje completo y mesa para comer cómodamente.
Los huéspedes pueden disfrutar además de televisión plana con canales por cable en el salón, calefacción, armario, escritorio, prensa pantalones, plancha con tabla para planchar, lavadora, tendedero para ropa, zona sofá cómoda, almohadas hipoalergénicas sin plumas, suelos cerámicos o mármol e aire acondicionado individualizado. Para mayor seguridad cuenta con detector de humo y detector de monóxido de carbono. Toda la unidad es accesible para sillas de ruedas al estar situada en planta baja.
Aquí, cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para ofrecerte una experiencia incomparable. ¡Reserva ahora para descubrirlo!
Habitaciones: 1Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Apartamento Barajas-aeropuerto Mercurio B
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El apartamento estaba impecable y muy limpio, con muebles modernos y acogedores, además de un aroma agradable en todo el espacio. Se encontraba a poca distancia del aeropuerto, ofreciendo un ambiente tranquilo pese a la animada atmósfera del pueblo español cercano. La comunicación con el anfitrión fue clara y rápida, facilitando incluso la gestión de taxis. No había escaleras que subir, lo que resultó muy cómodo para quienes llevaban equipaje pesado. La zona contaba con numerosos restaurantes fantásticos y tiendas variadas alrededor.



